Mar 07: Desconectados

Que desesperante es no tener internet, red o lograr hacer una llamada. Devocional Bíblico. Desconectados de Dios
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Devocional Diario — Biblia para Vivir

Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer. Juan 15:5 (RVR1960)

¿Alguna vez se ha quedado sin internet? ¿Sin red, sin señal, sin poder hacer una llamada? De repente no puedes comunicarte, no puedes poner sobre aviso a nadie, no puedes pedir ayuda. Caminas de un lado a otro buscando cobertura. Levantas el teléfono, lo bajas, lo vuelves a levantar. Sales afuera, entras adentro, te mueves a otro lugar más alto, reinicias el dispositivo o remueves la sim-card si puedes. Buscas quién tenga señal porque no soportas estar desconectado. Nada. Es desesperante.

Así es exactamente cuando perdemos la conexión con Dios. No sabemos a dónde ir. No sabemos a quién buscar. Las decisiones se vuelven pesadas, las respuestas no llegan, la paz desaparece. La esperanza se pierde. Y lo peor es que a veces ni nos damos cuenta de que estamos desconectados hasta que algo falla.

Jesús lo dijo con una sencillez que no deja espacio para dudas: separados de él, nada podemos hacer. No algunas cosas. Nada. El pámpano que se separa de la vid no produce menos fruto, simplemente se seca (Juan 15:6). Sin esa conexión no hay fruto, no hay vida, no hay dirección. Desconectados de Dios, nada sale bien.

David lo vivió. Cuando se alejó de Dios su alma quedó como tierra seca y agostada (Salmos 63:1). Pero sabía que debía volver. De madrugada lo buscaba, en la noche hacía vigilias, hasta que encontró nuevamente a Dios. No había otro camino. Nunca lo hay.

Dios jamás pierde la señal, es en nosotros que está la falla técnica. Somos nosotros los que nos alejamos. Y la misma Palabra que nos muestra el problema nos da la solución: acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros (Santiago 4:8).

¿Cómo está tu conexión con Dios ahora? Toma la decisión. Busca la fuente de vida.

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OremosSeñor, reconozco que hay momentos en que me desconecto de ti. Las ocupaciones, las distracciones, el ruido de la vida me alejan de tu presencia. Hoy quiero volver. Quiero permanecer en ti porque sé que sin ti nada de lo que hago tiene sentido ni valor. Sé tú mi señal, mi red, mi fuente, mi todo. Te necesito. En el nombre de Jesús, amén.
Pastor Roger Casco

Después de pastorear dos iglesias, en 2022 plantó la Iglesia Bíblica Rey de Gracia (IBRG) en una pequeña aldea en Honduras. Dios le ha permitido servir como misionero en Honduras y peregrinar Israel en 2008. Es autor del libro Su NOMBRE: ¿Jesús o Yeshúa?, reconocido por LOGOS como una joya de erudición apologética. email facebook instagram paypalexternal-link

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