![]() |
| Pixabay |
Devocional Diario Biblia para vivir
Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra. — Hechos 1:8 (RVR1960)
Jesús no nos dejó solos. Nos dejó empoderados. Pero hay un problema: muchos cristianos viven como si el Espíritu Santo fuera un adorno teológico.
Las congregaciones están llenas de creyentes que van a la iglesia, conocen las canciones, repiten las oraciones, lloran... pero, tras salir de la reunión dominical siguen estando vacíos por dentro. Eso no es verdadero cristianismo. Es teatro.
Pablo dice al respecto: «No contristéis al Espíritu Santo de Dios» (Efesios 4:30). Puedes tenerlo y apagarlo. Puedes ignorar su voz. Puedes vivir como si no estuviera ahí mientras dices que crees en Él.
Cristo sabía que estábamos desfavorecidos sin Él, por eso nos empoderó por medio de su Santo Espíritu. ¿Cómo puedo ser lleno del Espíritu Santo? Enamórate de Jesús.
Así de simple. Así de profundo.
El Espíritu Santo no vino a hablar de sí mismo. Vino a mostrarte a Cristo. «Él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho» (Juan 14:26). Cada vez que lees la Palabra y algo cobra vida, es Él. Cada vez que oras y sientes paz en medio del caos, es Él. Cada vez que obedeces aunque te cueste, es Él. Cristo es el centro de todo.
¿Quieres más del Espíritu Santo? Busca más a Jesús. Conoce a Cristo cada día. Así como un enamorado quiere saber más de su pareja.
Lee la Palabra con hambre. Ora como quien habla con alguien real. Obedece porque amas, no porque temes. Ahí, cuando inviertes tu tiempo, tu vida, tus recursos, serás lleno de su Santo Espíritu.
No puedes caminar una vida sobrenatural fingiendo en un mundo cruel. Necesitas poder real. Consolación real. Transformación real. Y eso sólo viene de una vida en comunión con Jesús por medio del Espíritu Santo que vive en ti.
Deja de actuar como cristiano, sé uno.
---
Oremos: Espíritu Santo, perdóname por vivir como si no estuvieras en mí. Quiero conocer más a Jesús. Lléname. Guíame. Que mi vida no sea religión vacía, sino testimonio vivo de Cristo. Amén.
Temas
Devocional
