Ago 09: Cuando la debilidad se vuelve Fuerza

2 Corintios 12:9–10 (RVR1960) — Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo. Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte.

Casi siempre oramos pidiendo un cambio: que se resuelva el diagnóstico, que mejore la relación, que aparezca el trabajo, que se pague la deuda. Y cuando la respuesta tarda, sentimos que Dios no está escuchando. Pero muchas veces Él no está cambiando la situación; está cambiando algo más profundo, y eso nos cuesta verlo: nuestro corazón.

Pablo pidió tres veces que Dios le quitara su prueba. La respuesta no fue la que esperaba. Dios no se la quitó; le dio algo distinto: "Bástate mi gracia". No una solución, sino su propia presencia. Y junto con eso, un principio que cambia la forma de ver el sufrimiento: el poder de Dios no se manifiesta cuando somos fuertes, sino cuando aceptamos que no lo somos.

Ahí está la clave de la paradoja: "Cuando soy débil, entonces soy fuerte". No es que el dolor se vaya sino que deja de ocupar el centro, porque Cristo lo ocupa. Nuestra debilidad, en lugar de alejarnos de Dios, termina siendo el lugar donde más lo necesitamos, se convierte en una herramienta donde podemos experimentar su gracia.

Así que, si hoy sientes que no tienes fuerzas, no te alejes de Jesús. Acércate justamente por eso. Ahí, en el "no puedo, pero me aferro a ti", es donde su gracia empieza a ser suficiente.

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Oremos: Señor Jesús, reconozco que he pedido, sobre todo, que cambies mis circunstancias. Hoy te pido, más que alivio, aprender a buscarte en medio de ellas. No permitas que el dolor me robe tu presencia. Que tu gracia sea suficiente para mí. Guárdame de mí mismo y hazme fuerte en mi debilidad. Amén.
Pastor Roger Casco

Tras haber plantado tres iglesias y pastoreado dos de ellas, en 2022 volvió a plantar —con el respaldo de hermosos hermanos— la Iglesia Bíblica Rey de Gracia (IBRG) en una pequeña aldea de Honduras, donde actualmente ejerce el pastorado. Dios le ha permitido servir como ministro profético, maestro, predicador, misionero y mentor de discipulados en el prestigioso Instituto Teológico por Extensión (INSTE), ha peregrinado Israel en 2008, colaborar con diversos ministerios paraeclesiásticos y escribir en blogs cristianos. Es autor del libro Su NOMBRE: ¿Jesús o Yeshúa?, reconocido por LOGOS como una joya de erudición apologética. paypallinkedinexternal-link

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