Sep 11: Le Prohibieron Orar

Por qué no puedes mantener una vida de oración, mira el consejo de la Biblia, Daniel el profeta en el foso de los leones
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Daniel 6:10 (RVR1960) — Cuando Daniel supo que el edicto había sido firmado, entró en su casa, y abiertas las ventanas de su cámara que daban hacia Jerusalén, se arrodillaba tres veces al día, y oraba y daba gracias delante de su Dios, como lo solía hacer antes.

Sus colegas políticos llevaban tiempo buscando algo contra Daniel. Revisaron su gestión, su conducta, sus cuentas. No encontraron nada. La Biblia lo resume así: "ningún vicio ni falta fue hallado en él" (Daniel 6:4). Frustrados por no poder encontrar algo para chantajearlo, llegaron a una conclusión sorprendente: la única forma de derribar a Daniel era interrumpirle su tiempo de oración. Por eso redactaron un decreto tan específico como absurdo: prohibir que cualquiera pidiera algo a cualquier dios u hombre, sino sólo al rey, durante un mes.

Piénselo. No atacaron su ética. No atacaron su trabajo. Atacaron lo único que sostenía todo lo demás. Esto también nos revela algo más de nuestro enemigo: sabe exactamente qué lo hace fuerte a usted, y ahí apunta primero.

De todas las disciplinas espirituales, ninguna es tan sencilla de empezar ni tan difícil de sostener como la oración. No requiere preparación, ni lugar especial, ni condición previa. Y sin embargo es la primera que se cae cuando estamos apurados, la primera que se pospone cuando estamos cansados. De repente ya pasaron varios días sin arrodillarse, y sin que nadie firmara ningún decreto. Si lo sé, es vergonzoso. ¿Cómo es posible que estemos tan tranquilos sin orar por varios días?

Daniel no hizo nada extraordinario cuando se enteró del edicto. Hizo exactamente lo que ya hacía: se arrodilló, abrió la ventana hacia Jerusalén y oró tres veces, "como lo solía hacer antes". No cambió de horario por miedo, ni oró a escondidas para evitar el riesgo. Su oración no dependía del ambiente que lo rodeaba; necesitaba a estar delante de Dios cada día.

Esto nos lleva a la pregunta de hoy: ¿tu vida de oración depende de tus circunstancias? Porque las circunstancias cambian todo el tiempo: éxito o fracaso, riqueza o pobreza, fiesta o soledad, satisfacción o desánimo. Si su vida de oración sube y baja con cada una de ellas, no tiene una disciplina, tiene un estado de ánimo disfrazado de fe.

Daniel terminó en el foso de los leones. La oración no evitó que llegará allí. Pero sí determinó lo que pasó dentro de la prueba:

Daniel 6:22 (RVR1960) — Mi Dios envió su ángel, el cual cerró la boca de los leones, para que no me hiciesen daño, porque ante él fui hallado inocente.

Totalmente a lo que muchos predican. Orar no nos garantiza evitar las pruebas. Nos garantiza entrar en comunión con Dios sin importar la prueba.

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Oremos: Señor, no quiero que mi oración dependa de cómo me esté yendo. Sólo quiero encontrarme con tu voluntad y agradarte a ti. Quiero ser constante en la abundancia como en la escasez, en la alegría como en la soledad. Si el enemigo ha logrado interrumpir mi tiempo contigo, hoy lo recupero. Cierra la boca de los leones que amenazan mi vida, todo lo que me debilita y repréndelo en el nombre de Cristo Jesús. Amén.
Pastor Roger Casco

Tras haber plantado tres iglesias y pastoreado dos de ellas, en 2022 volvió a plantar —con el respaldo de hermosos hermanos— la Iglesia Bíblica Rey de Gracia (IBRG) en una pequeña aldea de Honduras, donde actualmente ejerce el pastorado. Dios le ha permitido servir como ministro profético, maestro, predicador, misionero y mentor de discipulados en el prestigioso Instituto Teológico por Extensión (INSTE), ha peregrinado Israel en 2008, colaborar con diversos ministerios paraeclesiásticos y escribir en blogs cristianos. Es autor del libro Su NOMBRE: ¿Jesús o Yeshúa?, reconocido por LOGOS como una joya de erudición apologética. paypallinkedinemailexternal-link

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